domingo, 15 de junio de 2014

EFECTO INVERNADERO

El Efecto Invernadero
LOS PRINCIPALES GASES DE EFECTO
INVERNADERO (GEIs)
Los principales GEIs naturales son el vapor de
agua, el anhídrido carbónico (CO2), el metano
(CH4) y el óxido dinitroso (N2O), que
conjuntamente componen menos del 1% de la
atmósfera. A estos se suman los GEIs liberados
por procesos industriales: compuestos químicos
artificiales conocidos como halocarbonados
(CFCs, HFCs, PFCs) y otros gases persistentes
como el hexafluoruro de azufre (SF6). En virtud
del enorme volumen de emisiones de CO2, el
anhídrido carbónico es el más importante de los
GEIs generados por la acción humana,
representando el 64% del efecto invernadero de
origen antropogénico. Las actividades humanas
generan cantidades menores de los otros GEIs,
cuya potencia relativa con respecto al CO2 se
conoce como su ‘Potencial de Calentamiento
Global’.

Corrientes

Muy por debajo de la superficie del agua de los mares y océanos, corrientes de
 agua se desplazan como cinturones térmicos que canalizan la temperatura y los 
flujos de carbono, 
oxígeno y nutrientes alrededor del planeta.
Según un nuevo estudio de la Universidad de Pensilvania, el calentamiento global podría
 influir frenando la velocidad de esos cinturones marinos de convección, lo que entrañaría 
serias 
consecuencias para el clima en el futuro.

“Según las observaciones, se aprecia que ahora se forman menos corrientes profundas 
cerca de la Antártida. Esto es preocupante porque va a reducir la captación de calor y
 dióxido de carbono procedente de la actividad humana, creando un circuito de 
retroalimentación que potenciará el cambio climático".

Los oceanógrafos han constatado que las aguas antárticas profundas, que forman una
 corriente enorme de agua fría, salada y densa que fluye a 2.000 metros bajo la superficie
 desde la costa
 del continente helado hacia el ecuador, se han reducido en las últimas décadas.

El problema es que el Océano Antártico absorbe casi el 60 % del calor antropogénico
 producido en la Tierra y del 40 al 50 % del dióxido de carbono producto de la actividad
 humana.
Si se frena la creación de esa corriente, la “aspiradora antártica” dejaría de funcionar.
La razón
 primera, según estos científicos, tiene que ver con el hecho de que el cambio climático 
ha aumentado las precipitaciones en todo el continente antártico, lo que eleva los niveles de
 agua dulce en la superficie.

El agua dulce es más dinámica que el agua salada y no se hunde en las capas del océano
 como
 lo hace la más salada. La consecuencia es una menor convección en mar abierto en
 el Océano Austral y una ralentización de la actividad en las aguas profundas.

Examinando datos de 20.000 puntos, los investigadores demostraron que la
 superficie del Océano Antártico ha ganado en agua dulce durante los últimos
 60 años. A la vez encontraron que los gradientes verticales de salinidad y densidad han
 aumentado, lo que indica que la mezcla de aguas frías y cálidas y saladas y dulces se ha
 reducido. "El proceso convectivo está cerrándose
 ya que el agua cada vez es más dulce", dijo Marinov, a la luz de 36 modelos complejos
de simulación de cambios de patrones climáticos.

Siete de los modelos sugieren que
 el aumento de agua dulce en el
 Océano Austral podría 
interrumpir totalmente la
 convección en 2030,
mientras que casi todos los
 demás análisis muestran fuertes
 bajadas de convección 
y de formación
 de las aguas antárticas
 de profundidad
 a lo largo el siglo XXI.

Efectos sobre el medio

Algunos de los efectos del aumento de las temperaturas ya se están notando. El número de incendios forestales y su fuerza se han incrementado mucho en la última década. También se han vivido más catástrofes naturales climáticas como tormentas tropicales, lluvias torrenciales, inundaciones, etc. Dichos efectos se van produciendo a medida que el clima se vuelve más cálido, la evaporación se incrementa causando un aumento de las precipitaciones y su virulencia. Este aumento de las lluvias también produce más erosión, hecho que favorece la desertización.
Otros efectos son menos evidentes pero igualmente graves. Las corrientes marinas son muy importantes en los climas continentales y su modificación puede provocar grandes variaciones en las temperaturas. La corriente del Atlántico Norte, por ejemplo, se genera por cambios de temperatura y parece ser que, cuando a medida que el clima se va volviendo más cálido, dicha corriente va disminuyendo, y eso provocará que en zonas como Escandinavia o Gran Bretaña el clima se vaya enfriando, al no llegar esa corriente cálida.
La distribución de la fauna y la flora en el planeta también irá sufriendo modificaciones. Aparte de los efectos sobre la biodiversidad, estacircunstancia favorecerá la propagación a zonas templadas de algunas enfermedades de las que son portadores ciertos mosquitos tropicales como la malaria, la fiebre amarilla, etc.

El deshielo de los polos

Otro motivo de gran preocupación es el aumento del nivel del mar. Este nivel está subiendo entre 1 y 2 cm cada década, y está causado, por un lado, por la expansión del agua cuando se calienta y, por otro, por el deshielo de los casquetes polares.
Se prevé que el nivel global del mar se elevará entre 9 y 99 cm, entre 1990 y 2100, según el TAR -Tercer Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Un aumento de este calibre provocará grandes cambios en los litorales de todos los continentes, ya que el agua los inundará. Por ejemplo, un aumento de unos pocos centímetros será suficiente para inundar Londres o Nueva York.
El deshielo de los casquetes polares también producirá un aumento del número de icebergs y growlers, difíciles de ver, e incluso difíciles de detectar con los radares de los barcos.

Datos y cifras


Indios haciendo cola para llenar sus cubos de agua
Reducir los efectos adversos — Durante el presente siglo, si continúan al ritmo actual o se intensifican las emisiones de gases de efecto invernadero y otros cambios es probable que muchos sistemas no tengan capacidad de recuperación suficiente debido a los cambios sin precedentes que tiene lugar en el clima.
La escasez de agua — Según proyecciones, el número de personas que viven en cuencas fluviales con demanda excesiva de recursos hídricos aumentará extraordinariamente de entre 1.400 y 1.600 millones en 1995 a entre 4,3 y 6,9 miles de millones en 2050.
La importancia de invertir ahora — Se calcula que un dólar de los EE.UU. invertido en medidas preventivas puede ahorrar hasta siete dólares en gastos de socorro en el futuro.
Hielo flotando sobre el agua
Recursos disponibles para evaluar la vulnerabilidad y financiar programas — El programa de trabajo de Nairobi (2005-2010) presta asistencia a las Partes aumentando su conocimiento y evaluación de los impactos, la vulnerabilidad y la adaptación al cambio climático y adoptando decisiones fundamentadas respecto de las medidas prácticas de adaptación. El Fondo de Adaptación se estableció para financiar proyectos y programas en Partes en el Protocolo de Kyoto que son países en desarrollo.
Adaptarse a los cambios — Muchas comunidades árticas están adaptándose al cambio climático mediante cambios en los regímenes de ordenación de la fauna y la flora silvestre y las prácticas de caza.
La vulnerabilidad de las comunidades que viven en la costa — Las costas están experimentando las consecuencias adversas de los peligros relacionados con el clima y el aumento del nivel del mar. Anualmente cerca de 120 millones de personas que eran expuestas a ciclones tropicales.